La iglesia de los Jacobinos se ubica en el centro urbano de la
ciudad de Toulouse. Se comenzó a construir en el año 1230 y se prolongó durante
los siglos XIII y XIV. A lo largo de la historia ha tenido distintos destinos y
en el siglo XX se efectuó una importante restauración. El techo tiene una gran
altura y es sostenido por varias columnas centrales. Un ancho espejo alrededor de la base de una
de las columnas permite ver la bóveda reflejada sin tener que angular la cabeza hacia
arriba. Esto produce un interesante juego de perspectivas, ya sea al mirar el espejo o directamente hacia el techo. En el perímetro de
este espacio se ubican distintas capillas y sobre ellas grandes ventanales
permiten la iluminación natural del recinto. En este lugar están los restos del
filósofo y teólogo Tomás de Aquino. La fachada exterior de la iglesia está hecha
íntegramente de ladrillos. Adjunto a ella se encuentra el convento con sus claustros y un bello campanario (construido
en 1298).
| Fachada exterior de la iglesia. |
Aspecto interior, con sus capillas en el perímetro, los
ventanales sobre ellas y las columnas al centro.
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| Espejo alrededor de una de las columnas principales. |
| Visión del techo reflejado en el espejo. |
| Visión directa del techo. |
| El convento y sus claustros. |
| El campanario. |
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